La lectura de José M. Esteve se me hace muy extraordinaria e interesante, que a cualquier docente nos hace meditar sobre nuestra practica docente. A continuación compartiré mis comentarios:
Coincido con el autor en lo siguiente “Se aprende a ser profesor por ensayo y por error”, ser maestro es una tarea sumamente difícil y que a nadie se enseña a desempeñar dicha labor, pero sabemos que la experiencia y la práctica nos llevarán a ser cada vez mejores.
Es muy indispensable que en el camino de esta loable labor construyamos nuestra propia identidad docente, tal vez al inicio será difícil, pero con el tiempo lograremos consolidar dicha personalidad. Disfrutemos cada día nuestro trabajo, no lo veamos como algo simple o rutinario, sino, como una actividad llena de aventura que dejará en el futuro grandes frutos que nutrirán nuestro entorno. Asimismo, debemos luchar por mejorar las condiciones de nuestro país, nosotros somos los agentes de cambio, esta en nuestras manos generar los cambios que impactarán en el desarrollo de nuestros alumnos y el mundo, no olvidemos que las aulas son los espacios en los cuales además de compartir conocimientos y experiencias, obtenemos también afecto y admiración, además somos modelos a seguir, y que lo mas importantes son nuestros alumnos, yacemos como “maestros de la humanidad” nos corresponde enseñar a los demás a entender y mejorar el mundo que nos rodea.
Por otra parte, es triste saber que los gobiernos están mas preocupados en el aspecto político que en el educativo, siempre he sido de la idea que “la educación es la piedra angular” que nos llevará a trasformar nuestro entorno, que no hay otra herramienta mas poderosa. Lamentablemente siempre se mezcla la política en el proceso educativo, las instituciones carecen de infraestructura y falta de apoyos e incentivos para los alumnos, todos necesitamos una motivación, un incentivo que nos haga valorarnos a nosotros mismos, pero de alguna u otra manera debemos mantenernos en pie y seguir adelante.
En mi poca labor como docente he trabajado en comunidades marginadas, he visto como la pobreza afecta a muchas personas, y a veces me pregunto ¿Por qué existe tanta pobreza? ¿Qué hace el gobierno para abatir la pobreza?, son interrogantes con una respuesta poco contundentes. Pero en el desarrollo de mi profesión me siento orgulloso y satisfecho porque con el desempeño de mi trabajo se que contribuyo a transformar y ayudar a mi gente.
Me cuesta trabajo entender y comprender que hoy el papel del maestro se esta desvalorizando, que ya no es como antes, nuestros alumnos van cambiando su forma de pensar y su visión respecto al maestro. En algunos momentos me invade la duda y la tristeza, al saber que el maestro lo da todo en el escenario y que existen algunos comentarios que minimizan esta labor invaluable, pero existe la probabilidad de que al menos en algunos de nuestros estudiantes nuestros discursos en clase surtirán efectos importantes. Es digno de admirar que los alumnos de bajos recursos son lo que en verdad valoran el trabajo de esta figura tan importante que es el “maestro”, son ellos quienes sobresalen, pero lamentablemente existen algunos casos, que ante la falta de recursos económicos no pueden continuar con sus estudios, y he aquí mi pregunta ¿Por qué el gobierno no invierte es estos jóvenes?, es una verdadera tristeza ver a jóvenes estudiantes talentosos llenos de ilusiones pero sin oportunidad a desarrollar su potencialidad y crecimiento profesional.
Siempre he sido de los personas a quienes les gusta ayudar y compartir con los demás, me siento feliz cuando se que puedo hacer las cosas bien, y mas cuando comparto lo que se. Día a día hago mi mejor esfuerzo en mi labor como docente, y me reconforta los comentarios positivos de mis alumnos, en esos momentos obtengo la recompensa que siempre he esperado “el agradecimiento y admiración de mis estudiantes”.
A partir de esta lectura, hago mis siguientes compromisos:
1. Prepararme día a día para ofrecer el mejor de mis esfuerzos.
2. Disfrutar mi trabajo como una aventura con grandes retos y resultados.
3. Aprender de los demás compañeros y alumnos al compartir experiencias.
4. Saber escuchar a mis alumnos y guiarlos por el camino del éxito.
5. Implementare nuevas estrategias que permitan a mis alumnos un mayor aprendizaje.
6. Perfeccionaré mis técnicas de enseñanza en cada una de mis clases.
7. Actualizarme en cuanto a tecnología e información mas reciente.
8. Desarrollare mi papel como docente con alegría, entusiasmo y dedicación.
9. Dedicar mas tiempo a aprovechar los espacios educativos para con mis alumnos.
Coincido con el autor en lo siguiente “Se aprende a ser profesor por ensayo y por error”, ser maestro es una tarea sumamente difícil y que a nadie se enseña a desempeñar dicha labor, pero sabemos que la experiencia y la práctica nos llevarán a ser cada vez mejores.
Es muy indispensable que en el camino de esta loable labor construyamos nuestra propia identidad docente, tal vez al inicio será difícil, pero con el tiempo lograremos consolidar dicha personalidad. Disfrutemos cada día nuestro trabajo, no lo veamos como algo simple o rutinario, sino, como una actividad llena de aventura que dejará en el futuro grandes frutos que nutrirán nuestro entorno. Asimismo, debemos luchar por mejorar las condiciones de nuestro país, nosotros somos los agentes de cambio, esta en nuestras manos generar los cambios que impactarán en el desarrollo de nuestros alumnos y el mundo, no olvidemos que las aulas son los espacios en los cuales además de compartir conocimientos y experiencias, obtenemos también afecto y admiración, además somos modelos a seguir, y que lo mas importantes son nuestros alumnos, yacemos como “maestros de la humanidad” nos corresponde enseñar a los demás a entender y mejorar el mundo que nos rodea.
Por otra parte, es triste saber que los gobiernos están mas preocupados en el aspecto político que en el educativo, siempre he sido de la idea que “la educación es la piedra angular” que nos llevará a trasformar nuestro entorno, que no hay otra herramienta mas poderosa. Lamentablemente siempre se mezcla la política en el proceso educativo, las instituciones carecen de infraestructura y falta de apoyos e incentivos para los alumnos, todos necesitamos una motivación, un incentivo que nos haga valorarnos a nosotros mismos, pero de alguna u otra manera debemos mantenernos en pie y seguir adelante.
En mi poca labor como docente he trabajado en comunidades marginadas, he visto como la pobreza afecta a muchas personas, y a veces me pregunto ¿Por qué existe tanta pobreza? ¿Qué hace el gobierno para abatir la pobreza?, son interrogantes con una respuesta poco contundentes. Pero en el desarrollo de mi profesión me siento orgulloso y satisfecho porque con el desempeño de mi trabajo se que contribuyo a transformar y ayudar a mi gente.
Me cuesta trabajo entender y comprender que hoy el papel del maestro se esta desvalorizando, que ya no es como antes, nuestros alumnos van cambiando su forma de pensar y su visión respecto al maestro. En algunos momentos me invade la duda y la tristeza, al saber que el maestro lo da todo en el escenario y que existen algunos comentarios que minimizan esta labor invaluable, pero existe la probabilidad de que al menos en algunos de nuestros estudiantes nuestros discursos en clase surtirán efectos importantes. Es digno de admirar que los alumnos de bajos recursos son lo que en verdad valoran el trabajo de esta figura tan importante que es el “maestro”, son ellos quienes sobresalen, pero lamentablemente existen algunos casos, que ante la falta de recursos económicos no pueden continuar con sus estudios, y he aquí mi pregunta ¿Por qué el gobierno no invierte es estos jóvenes?, es una verdadera tristeza ver a jóvenes estudiantes talentosos llenos de ilusiones pero sin oportunidad a desarrollar su potencialidad y crecimiento profesional.
Siempre he sido de los personas a quienes les gusta ayudar y compartir con los demás, me siento feliz cuando se que puedo hacer las cosas bien, y mas cuando comparto lo que se. Día a día hago mi mejor esfuerzo en mi labor como docente, y me reconforta los comentarios positivos de mis alumnos, en esos momentos obtengo la recompensa que siempre he esperado “el agradecimiento y admiración de mis estudiantes”.
A partir de esta lectura, hago mis siguientes compromisos:
1. Prepararme día a día para ofrecer el mejor de mis esfuerzos.
2. Disfrutar mi trabajo como una aventura con grandes retos y resultados.
3. Aprender de los demás compañeros y alumnos al compartir experiencias.
4. Saber escuchar a mis alumnos y guiarlos por el camino del éxito.
5. Implementare nuevas estrategias que permitan a mis alumnos un mayor aprendizaje.
6. Perfeccionaré mis técnicas de enseñanza en cada una de mis clases.
7. Actualizarme en cuanto a tecnología e información mas reciente.
8. Desarrollare mi papel como docente con alegría, entusiasmo y dedicación.
9. Dedicar mas tiempo a aprovechar los espacios educativos para con mis alumnos.