El aprendizaje no puede considerarse como algo trivial, ya que conduce al ser humano a crecer y transformar su entorno en el cual se desarrolla. El aprendizaje es un proceso de descubrimientos de significados sobre la realidad que se percibe. El hombre va aprendiendo y descubriendo su nueva realidad, día con día adquiere nuevos aprendizajes con los cuales logra su evolución como sujeto inmerso en una sociedad donde hay interacción y, por ende, experiencias que lo llevan a crecer como ser humano. Nos damos cuenta que hemos evolucionado en el aspecto económico, tecnológico y político, ello es una muestra de que el ser humano a aplicado el aprendizaje para trascender.
Nuestra tarea como docentes, por tanto, consiste en desarrollar aprendizajes significativos en cada uno de nuestros estudiantes, mismos que se transforman en instrumentos claves en un momento de su vida, dicho aprendizaje se vuelve significativo en la forma y el momento en que son utilizados. Asimismo, nos compete enseñar a nuestros estudiantes a trabajar de manera colaborativa, a movilizar los conocimientos lo cual nos ayudará a situar los aprendizajes adquiridos en el aula hacia un problema en especifico.
Hoy en día, el incesante avance tecnológico nos reclama a nosotros como docentes preparar alumnos competentes para afrontar problemas competentes, ante ello, nuestra labor educativa es ofrecer una educación basada en competencias, entendiéndose esta como la capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos. Las competencias utilizan, integran y movilizan conocimientos. Lo anterior, es fundamental para lograr los grandes retos de la educación en el siglo XXI y los objetivos de la RIEMS.
Es importante percibir a la educación como la piedra angular centrada en la persona, fundamentado con los pilares de Delors, Jacques: “Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.”
Todo lo anterior, nos conduce a reflexionar sobre la importancia del aprendizaje para con nuestros alumnos. No podemos concebir el aprendizaje como algo banal o sin importancia, todo aprendizaje es significativo. De aquí, es importante identificar nuestro papel como “maestros de la humanidad y para la humanidad”.